Tecnología y quebraderos de cabeza en el fútbol americano

Hace una semana supimos que once exjugadores de fútbol americano residentes en el área de Lousiana habían decidido demandar a la NFL y a la empresa fabricante de cascos Riddell, al considerarlas corresponsables de los graves problemas de salud que padecen. Los demandantes exigen recibir una indemnización de ambas entidades y, sobre todo, conseguir que la NFL admita de una vez la relación directa entre las conmociones que padecen quienes practican fútbol americano a nivel profesional y las lesiones cerebrales que padecen muchos ex-jugadores veteranos.

Los jugadores afincados en Louisiana no son los primeros en presentar una demanda por este motivo. Varios futbolistas americanos residentes en Philladelphia ya lo hicieron con anterioridad y, según ha asegurado su abogado James Dugan, hay por lo menos otros 30 jugadores más dispuestos a sumarse a esta batalla judicial.

En opinión de los ex-jugadores, la NFL no puede seguir ignorando que existen pruebas médicas concluyentes que demuestran la relación directa entre las conmociones sufridas durante el juego y las secuelas cerebrales que sufren las otrora estrellas de la competición liguera.

Algunas cifras sobre las conmociones cerebrales en jugadores de Fútbol Americano

De momento se han hecho públicos algunos datos que, cuando menos, invitan a prestar atención al problema. A comienzos de la pasada década se elaboró una encuesta a más de un millar de ex jugadores de la NFL que arrojó resultados escalofriantes: Seis de cada diez sufrieron al menos una conmoción durante sus carreras y hasta el 26% afirmó haber padecido tres o más conmociones.

Según se expone literalmente en la demanda presentada por los jugadores «quienes sufrieron conmociones padecieron más problemas de memoria y concentración, dificultades para hablar, dolores de cabeza y otros problemas neurológicos que aquellos que no han sido conmocionados».

En Sportics sabemos que los proveedores de equipamiento deportivo punteros investigan en el desarrollo de tecnologías que mejoren las prestaciones de sus productos. A raíz de esta polémica nos preguntamos ¿Qué trabajo han estado haciendo hasta ahora los fabricantes de cascos de fútbol americano para minimizar los riesgos de los deportistas? ¿De qué tecnologías de amortiguación y protección están provistas los cascos? ¿Cómo se desarrollan?

 La tecnología de Riddell

Como la firma Riddell ha sido demandada por los jugadores junto con la NFL, decidimos en primer lugar averiguar qué tecnología incorporan en sus casos. La firma tiene patentado un sistema de amortiguación denominado Hits Technology cuyo desarrollo está basado en los resultados obtenidos a partir del diseño de una metodología de registro la frecuencia y severidad de los impactos sufridos por los jugadores, ya sea durante el transcurso de partidos o en los entrenamientos.

El sistema de Riddell permite monitorizar y grabar los impactos sufridos en la cabeza por un jugador durante un partido gracias a la inserción en su casco de varios sensores conectados vía wireless a un ordenador equipado con un software de telemetría. Gracias a este sistema la firma registra la localización, magnitud, duración y dirección de los impactos, así como los efectos derivados su acumulación.

En función de los datos obtenidos Riddell diseña sus nuevos cascos, colocando los amortiguadores en las zonas clave de impacto. Además su uso facilita a los médicos la información regular que necesitan para evaluar el estado de salud de los atletas que integran sus equipos.

 

Los sistemas de las firmas Xenith y Schutt

La firma de cascos Xenith (Canada) ha desarrollado un sistema denominado Fit Seeker cuya efectividad se basa en la distribución por toda la cara interna del casco de multitud de cápsulas amortiguadoras. El fabricante afirma que esta tecnología, denominada Bonnet X1, minimiza el movimiento brusco de la cabeza tras los impactos reduciendo drásticamente el riesgo de lesiones. En su página web explican que esta especie de cápsulas individuales absorben mejor la energía transmitida por los golpes. Cuando se produce un impacto se deforman y comprimen en proporción a la presión recibida, la cual desvían y disipan gracias a que disponen de una abertura en la parte superior por la que expulsan el aire. Podéis ver el funcionamiento del sistema en este vídeo explicativo

 

Por su parte, la firma Schutt también incorpora en sus cascos una tecnología propia para amortiguar los golpes y disipar la presión provocada por los impactos. Denominada ION 4, se basa en la acción de una superficie esponjosa provista de orificios que dejan escapar el aire en combinación con un innovador sistema para acoplar la mascarilla protectora de la cara en el casco, que absorbe mejor la fuerza generada por los impactos frontales. Podéis ver como funciona en este vídeo

 

Tecnología para prevenir los golpes de calor

Las consecuencias de los impactos no son el único problema al que se enfrentan los jugadores profesionales de fútbol americano. El aumento de la temperatura corporal, sobre todo de la cabeza, durante los partidos ha provocado desmayos, síncopes e incluso alguna muerte. Para intentar evitar este problema también se han abierto líneas de investigación.

En este sentido el sistema desarrollado por HotHead es el más exitoso hasta el momento. Se basa en la colocación de un sensor dentro del casco del jugador capaz de captar la temperatura de su piel cada diez segundos y transmitir los datos por radiofrecuencia a un dispositivo portátil, puesto a disposición del cuerpo médico y técnico del equipo. El dispositivo dispone de información sobre los parámetros físicos de cada jugador y dos sistemas de alerta (visual y auditiva) que se activan inmediatamente cuando su temperatura corporal pueda provocarle un golpe de calor que le ocasione problemas graves. Del lanzamiento de este sistema también se hicieron eco algunos medios de comunicación, tal y como podemos comprobar en este vídeo.

 

Nacho Azcona

About Nacho Azcona

Tenaz obrero de la pluma ocupado en hacer de Sportics una web interesante y económicamente viable. Cuando no estoy tras el teclado me gusta practicar deporte y disfrutar en compañía de mis amigos/as y familiares de lo que se tercie.